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Ocho Modos de hacer Filosofía

Por philosophico - 14 de Octubre, 2009, 0:36, Categoría: Artículos sobre investigación filosófica

http://proyectoarje.blogspot.com

Revista Arjé. Tercera Época, Nº2

Setiembre, 2009

Ocho modos de hacer filosofía

Jorge Aguirre Sala *

 

Aprehendiendo ideas de Bernard Lonergan, S.J., expuestas en su Método en Teología, podríamos transliterar dicho modelo a la construcción de la Filosofía en ocho especificidades. No todas implican el quehacer filosófico puro, ni la investigación metódica o una muestra del avance de la Filosofía a lo largo de la historia, si esto pudiera concebirse de manera lineal y al margen de lo discutible de una o varias “evoluciones” filosóficas.

En primer lugar tenemos la investigación de los datos. El filósofo busca en la realidad o a través del filosofar de otro colega. La investigación está determinada por el interés y el entorno del investigador. El dato sobre otro colega obedece a la coincidencia de propósito y depende del acceso correcto a la fuente. La investigación del dato también nos lleva a establecer relaciones entre la Filosofía y otras esferas de la vida. Es obvia la interdisciplinaridad de la Filosofía con el lenguaje, las ciencias naturales y humanas y demás áreas del saber. Por ejemplo, el dato referente a la percepción y la sensación nos llevan a preguntar: ¿el valor del saber sensible es igual al inteligible o es menor? Podríamos rastrear la respuesta en Kant o en Platón. En el caso de Platón investiguemos su exposición en La República (509 d): la diferencia entre el saber sensible (doxa) y el inteligible (epísteme), dice el dato en griego, es “ánisa”. Pero “ánisa” significa de valor desigual, mientras “ánísa” significa de valor igual. Platonistas como Adam, Chambry, Shorey, Schneider, Steinhart, etc. discuten este dato y, en caso de pronunciarse por la desigualdad, discuten cuál (doxa o episteme) debe ser mayor. De igual minucia resulta la investigación que indaga, en otro ejemplo, si la noción de a priori, en el prólogo de la Crítica de la Razón Pura de Kant, tiene algún cambio de connotación entre la primera y segunda edición.  Existen libros y congresos completos para discutir estos detalles, por ello, la necesidad de la segunda especificación.

Después de la investigación de lo dicho o escrito, es necesaria la interpretación para captar válidamente la significación del dato. Esta es una tarea hermenéutica que ubica al dato en su contexto histórico, y al autor del mismo en su modo (circunstancias e intención) y nivel particular de pensamiento y expresión. El resultado de la interpretación es un comentario o una monografía. Hoy en día estos trabajos se denominan “tesis” a pesar de no sostener, precisamente, “ninguna tesis”, de parte de quién las redacta. Así por ejemplo hay quién dirá: a priori, según Kant, significa con anterioridad a la experiencia. Y otros alegarán que significa con independencia de la experiencia. Sea de ello lo que fuere, antes de saltar todos sabemos que no podemos brincar nuestra propia sombra y que el conocimiento intelectual aventaja al sensible, sobre todo si el salto es hacia el vacío.

En tercer lugar ha de establecerse la historia. Ésta puede ser básica, especial o general. La historia básica nos enseña dónde, quiénes y qué. Presenta las acciones humanas. Pero también se debería presentar las influencias de la realidad sobre el pensamiento. La historia especial trata de los movimientos culturales, institucionales o doctrinales. Aquí cabe reseñar una historia de las ideologías y no la micro historia o cualquier historiografía contemporánea. La historia general, hoy en día, es imposible después de las reflexiones de Theodor Adorno. Por eso, en el mejor de los esfuerzos, junto con Lonergan, cabría describirla como una historia básica iluminada y completada por los múltiples trabajos de la historia especial. La historia de la Filosofía se conforma, habitualmente, según dos actitudes. La primera es relativista; pasa revista a la diversidad de doctrinas para plantear con amplitud un problema. Hace la revisión histórica de una tesis, sus pros y contras. La segunda es una actitud conciliadora para la conformación de una Philosophia perennis. Ésta sostiene la permanencia de una misma verdad por debajo de sus diversas expresiones históricas. La historia de la Filosofía tiene, además, un solo origen en diversos inicios, pues cada filósofo tiene sus raíces, cada parte de la Filosofía sus ramificaciones y superposiciones, y también existe la versión escolar que corre paralela a las fuentes mismas. Pero el origen es uno y el mismo: la esencia del filosofar se da en la pregunta nacida del asombro o la duda. Muy distinta de los inicios, que inclusive pudieron provocar el filosofar hasta por equivocación. ¿Por qué habríamos de valorar el conocimiento intelectual con anterioridad a la experiencia? Quizá para no cometer los errores de Platón y Kant y elevarnos desde sus anchos hombros para ver, como ve el pequeño, parado en la espalda de los gigantes.

Ahora bien, es común observar entre filósofos las discusiones interminables sin llegar a un acuerdo, pero lo curioso es cómo se entienden entre sus disidencias. He aquí la necesidad de la cuarta especificidad: la dialéctica. Filosofar va más allá del dato y su significación. El alegato filosófico ahora descansa en la demostración, en el poder persuasivo, la vigencia y alcance de verdad. Aunque para Lonergan la dialéctica pretende adquirir un punto de vista incluyente, en la Filosofía resulta lo contrario: excluye de la veracidad a las doctrinas filosóficas discrepantes. Entonces, por dialéctica filosófica (distinta de la teológica) no se establece un diálogo apologético donde todas las posturas son incluidas y se desea comprender al interlocutor. No se busca superar oposiciones verdaderas o falsas en una síntesis integradora, eliminando las oposiciones inútiles. Se desea eliminar las tesis opuestas o diferentes para establecer la propia doctrina (tomadas así las ideas, no hay Philosophia perennis ni fusión de horizontes de significatividad al estilo gadameriano). La dialéctica platónica es distante de la dialéctica trascendental kantiana, pero lo dialéctica de la construcción filosófica sólo hará sobrevivir a las tesis que alcancen la verdad sin réplicas.

Abrazar la verdad es imprescindible para vivir en la Filosofía y no de la Filosofía. Por ello, al persuadir o ser persuadidos es necesaria la exposición de fundamentos y justificaciones que exhortan a “profesar” una Filosofía. No hay más un creer que (que es dudar), sino un creer en (que es entregarse a la evidencia). Así como la conversión religiosa transforma al sujeto, la quinta especificidad de la Filosofía, la fundamentación, le da la pauta para una nueva cosmovisión. Con ello, cambia su existencia, designios y modos de obrar. Tal cual le sucedió a Platón cuando conoció a Sócrates o a Kant cuando Hume “lo despertó de sus sueño dogmático”.

Después de la fundamentación viene la especificidad de establecer doctrina: hacer juicios. Realizar un conjunto de afirmaciones cuya veracidad proviene de los fundamentos y la dialéctica, convierte el filosofar en justificaciones irrecusables, selección de verdades y eliminación de imprecisiones. La doctrina da actualidad y aplicabilidad a sus verdades, le dota de fortaleza. Así, el mito de la caverna platónico sigue vigente o la participación de la subjetividad en el conocimiento, como lo formuló Kant, está más en boga que nunca.

Sin embargo, las doctrinas son perfectibles y actualizables. Si, en efecto, suscitan nuevas cuestiones, también habrán de responder a lo largo de la historia a circunstancias imprevistas. Tal cual lo hacen, por ejemplo, los aristotélico-tomistas ante asuntos como la clonación o los transgénicos. Y no menos la doctrina debe incorporar nuevos descubrimientos. Por ello, la sistematización en una organización completa, coherente y omniabarcante, haciendo de la doctrina un todo orgánico que se establece como un corpus de enunciados es imprescindible. De ahí, la elaboración de vademecums¸ decálogos, summas, enciclopedias, manifiestos, tratados, compendios, diccionarios, etcétera, para dejar establecido el conjunto de afirmaciones a los cuáles los doctrinarios deberán hacer referencias. Muchos filósofos no lo hacen explícitamente, pero son sólidamente sistemáticos. Nietzsche es un ejemplo privilegiado de la expresión filosófica lírica y cabalmente sistemática.

La última de las especificidades es la comunicación. La Filosofía ha reconocido que se nutre de la realidad y de las fuentes de conocimiento sobre ella, pero desea explicarla e incidir en su transformación. La comunicación o divulgación de la Filosofía ha de adaptarse a los cambios culturales con expresiones apropiadas para los diversos lugares y tiempos a proyectarse. De ahí las “introducciones” a Kant o Platón, las monografías sobre Nietzsche o el eterno retorno donde encontramos el dato de nuestro comienzo al filosofar, pero no del inicio de la Filosofía. Porque, querámoslo o no, en este oficio, siempre hay que andar “principiando”.

 

* Doctor en Filosofía, Catedrático en la Universidad de Monterrey, México

jorgeaguirresala@hotmail.com

¿Puede usted escribir con efectividad?

Por philosophico - 30 de Junio, 2009, 18:04, Categoría: Redacciones filosóficas

http://intercontacto.blogspot.com/2009/06/puede-usted-escribir-con-efectividad.html

¿Puede usted escribir con efectividad?

 

Alfredo Ascanio
(resumen del libro THE MAGAZINE ARTICLE, de Robert P. Crawford, McGraw-Hill,1931)

 

¿Por qué aprender a escribir? Esto sonaría como una pregunta tonta, pero antes de ser una pregunta ligera, es necesario reflexionar sobre ello. Esto no significa tener buena caligrafía, ni tampoco significa conocer palabras, frases y oraciones organizadas en algunos en párrafos.
Lo que sí significa esa pregunta es lo siguiente: ¿Se puede escribir de manera efectiva? ¿Se puede influir en otra persona a través de la escritura o del habla?

En cualquier línea de trabajo que estemos, es posible que tengamos las mejores ideas del mundo, pero si no podemos escribir correctamente utilizando esas ideas o no podemos explicarlas para que la gente las entienda e incluso para que los lectores queden influenciadas por esas ideas y argumentos, probablemente no hemos logrado mucho.

El promedio de las personas creen que poder escribir para publicar es un misterio y lo que lo pueden hacer son personas que nacen para ser escritores. Pero al igual que cualquier tema, este asunto de saber escribir se puede aprender sin dificultad alguna.

Claro,algunas personas muestran más aptitud para ello que otras, pero casi todos con un buen conocimiento práctico del idioma castellano, pueden lograr buenos artículos.

Existen algunas sugerencias las cuales al ser aceptadas con un buen esfuerzo para su aplicación correcta, nos mostraría resultados rápidos y tangibles.

Estas pequeñas notas trata el tema de lograr buenos artículos para ser publicados en revistas.

Lo más importante de todo, es que lo que escribimos aquí pretende mostrar cómo llegar hasta el fondo de un asunto, cómo asimilar grandes cantidades de material de forma rápida y fácil, para entregar al lector un artículo interesante.

Trataremos de mostrar cómo obtener nítidas y bien definidas ideas, y cómo lograr que un escrito se convierta en una pieza que sea aceptada y comentada. Usted aprenderá a escribir de una manera interesante, lo cual será muy útil para usted, no importa la línea de trabajo esté realizando.

Primero que todo :las Ideas
Los reporteros de periódicos con frecuencia también pueden escribir artículos para revistas, porque ellos tienen un sentido especial de saber qué es lo que hace que lo que se escribe sea una buena historia que llame la atención al lector.

En el trabajo de estos comunicadores sociales, esto se conoce como "olfatear las noticias", o tener el sentido de una buena noticias. Para el escritor de artículos en una revista, como se conocerá luego, este mismo sentido de “olfatear nuevas ideas” existe, pero en una forma mucho más amplia.

Cuando los Editores no aceptan ensayos, artículos y papeles de trabajo que les son presentados, se debe a que esos manuscritos no significan mucha cosa para la gran masa de sus lectores.

¿Qué es lo que realmente le interesa a los lectores? Para asegurar la aceptación de un manuscrito,para un determinado periódico o revista, deben ser artículos con temas de interés para los lectores y que los cautive en seguida. Entonces vamos a simplificar la cuestión clasificando los artículos en cuatro tipos principales:

1. Los artículos que se ocupan de temas que son únicos, nuevos, fuera de lo común, o excepcionalmente interesantes.

2. Los artículos cuya finalidad principal es impartir conocimientos útiles.

3. Los artículos que se relacionan con el aporte de personalidades destacadas y que debe ser divulgado.
4. Los artículos que dependen para su éxito no tanto por la materia tratada, sino por la forma en que están escritos.
Cualquier tema que se escriba, la idea es la que cuenta. Las ideas nacen de muchas fuentes. Incluso al leer un articulo en una revista o en un periódico, en su género de opinión, pueden surgir nuevas ideas que son interesantes y que no han sido todavía desarrolladas. La conversación con personalidades o con otros escritores sobre algún tema específico, puede ayudar a encontrar nuevas facetas para un enfoque interesante.

Este artículo no trata de la cuestión de redactar artículos, sino tiene que ver con tema de presentar artículos con nuevas ideas que podemos descubrir en muchas fuentes.

Luego, todos debemos aprender a desarrollar las ideas y lo que se quiere escribir, y finalmente lograr que un editor acepte el artículo y nos envíe una buena felicitación.

"Olfatear las noticias o un tema para un artículo" es el primer requisito de un buen reportero y de un buen escritor. Esto tiene que ver con el viejo ejemplo de que si un perro muerde a un hombre eso no sería una noticia, pero que si un hombre muerde a un perro eso si sería un buen tema para ser publicado.

Los artículos que son los más fáciles para ser aceptados son aquellos que desarrollar las "características" de algo o de alguien, o los que ayudan para que se haga algo o se aprenda algo nuevo. Un artículo que trata de ideas abstractas, por lo general tiene dificultades porque carece de una buena "columna vertebral".

La primera tarea de cualquier escritor es el de asegurar la atención de sus lectores. Su segunda tarea es mantener el interés del lector a lo largo de todo el artículo. Y, muy importante, el escritor debe recordar que las mismas cosas que captura la atención del lector cuando abre un periódico o una revista, por lo general son las cosas que captura también la atención de un editor cuando él recibe un manuscrito en su correo para ser evaluado.

Hay cuatro asuntos que ayudan para que el lector le ponga atención a un artículo: (1) el título del artículo: (2) las fotografías imágenes o esquemas que lo acompañan; (3) el nombre del autor; (4) el comienzo del artículo , o el “lead”, tal y como se le llama por los comunicadores, es decir el comienzo del artículo que atrapa la atención y que ayuda a que comience el interés por el asunto tratado.
Si la atención del lector no la podemos asegurar, todo está perdido, y el artículo fracasa en sus propósitos.
Hay que tener en cuenta al lector sobre todas las cosas y sus intereses e incluso el interés de los temas aceptados en una revista, porque cada una tiene su propio enfoque.
Es conveniente leer con cuidado lo que en otras oportunidades se ha escrito, conocer el estilo, el tamaño promedio de los artículos, la forma en que se articulan las ideas y los párrafos, con el fin de aprender de otros buenos aportes y de otros escritores exitosos.

Párrafos cortos y vigor en la escritura
La tendencia actual es lograr un artículo con párrafos mas cortos y que “vayan al grano”; es necesario evitar la retórica.
Algunos conocidos editorialistas van mucho más lejos al hacer prácticamente de cada frase un párrafo; no obstante, lo principal a recordar es que los párrafos no deben ser demasiado grandes en longitud para que no rompan el sistema total del artículos, pues se debe lograr un equilibrio.
La escritura de hoy es mucho más vigorosa que la escritura de un par de generaciones atrás. Si tienes algo que decir, en la medida de lo posible se debe utilizar la voz activo en lugar de la voz pasiva, pues esto asegurará un mayor vigor en lo que se escribe,siempre que se haga la elección correcta de las palabras a utilizar y los párrafos estén concatenados con lógica y sentido.

Los consejos del profesor

Por philosophico - 14 de Junio, 2009, 10:28, Categoría: Planteamiento del problema

http://www.larepublica.pe/archive/all/larepublica/20090607/19/pagina/1634

 

Los consejos del profesor

Luis Jaime Cisneros

 

Me consultan sobre algunas situaciones creadas por alumnos universitarios que –interesados por determinadas investigaciones– solicitan consejo de si vale la pena trabajar sobre el tema que los inquieta. Para empezar, yo no estoy todavía para dar consejos al desgaire, y me es muy difícil asumir esos asuntos por teléfono. Puedo, sí, explicar lo que me suele ocurrir cuando algunos alumnos consultan sobre temas monográficos, o sobre proyectos de tesis, o sobre investigaciones que se proponen realizar.

Pero nunca doy opinión sobre el tema o sobre el método, sin escuchar (y exigir) los motivos por los que el muchacho se siente preocupado: si vale la pena el tema, si hay suficiente bibliografía, si el asunto está bien encarado, si podemos calcular cuánto tiempo exigirá la tarea. En realidad, muchas veces el alumno tiene miedo: miedo de equivocarse y, sobre todo, miedo de fracasar. En realidad, tiene miedo de no tener éxito.

Mi deber es felicitarlo por la idea de haber emprendido una investigación: ¡bienvenida la investigación, muchacho! Este saludo, casi siempre inesperado, debe preceder a proponerle que inicie el trabajo como crea conveniente y, cuando crea haber llegado a la convicción de que el tema valía o no la pena, por razones que deberemos analizar, volveremos a tratar del caso que ahora lo conmueve. ¿Por qué? Porque lo primero que me interesa asegurar es que se sienta seguro de su inteligencia y de la consistencia de su propio interés; seguro, sobre todo, de estar en capacidad de pedir colaboración antes que consejo. Ese consejo debe tener el valor de la colaboración.

¿Que los dos nos podemos equivocar? Por supuesto. Lo que me importa es que descubre que eso está previsto en el proceso y es, aunque no lo parezca, buen indicio. La experiencia nos revela que mucho de lo logrado en ciencia, y que explica el progreso alcanzado, es fruto, tras muchas frustraciones iniciales, de la perseverancia y la intensificación del estudio. Hay además situaciones en que la propuesta y la inquietud del alumno llega a alertarnos sobre nuestra propia ignorancia y los obliga a redoblar lecturas para obtener compartidos beneficios.

No debemos consentir que el alumno se sienta disminuido y se crea necesitado de una ayuda que él mismo está en condiciones de ofrecerse. Esa es la hora en que se llega a comprender cómo la búsqueda del conocimiento estimula y perfecciona la voluntad. El alumno debe saber siempre que el profesor no es oficina que provee el conocimiento, sino el compañero que entrena para emprender la marcha conjunta a lo largo de la cual nos vamos alentando en la búsqueda.

La función profesoral es, como dice Ranciére, escoltar en la búsqueda para obtener ímpetu e interés en la carrera. Lo que nos toca es asegurarnos que todo el empeño que en la investigación ponga el alumno nos asegure que el principio de veracidad sea el que respalde su conciencia de que la investigación emprendida asegure su emancipación. A eso llaman los expertos "el funcionamiento moral del poder de conocer".

Estas consultas, en otra ocasión, sirven solamente para cambiar ideas sobre lecturas: sobre lo ya leído y lo que convendría leer. Este intercambio suele depararme sorpresas inesperadas. Los muchachos han leído autores que desconozco, porque frecuentan temas que ahora voy descubriendo enlazados con los que creía míos. Estas conversaciones sirven, por eso, para confirmar la idea de que profesores y alumnos somos un conjunto homogéneo de gente interesada en muchas esferas de la cultura.

Comprobamos también, en estas consultas, cómo se ha ampliado, y enriquecido, el campo de las Humanidades. Ahora sabemos que cuando nos enseñaron a "amar al prójimo como a nosotros mismos" nos estaban advirtiendo que llegaríamos a comprender que cada uno de nosotros es ‘el prójimo’ de los demás.

Publicado: La República - 07/06/09 -

 

El arte de escribir un artículo

Por philosophico - 25 de Marzo, 2009, 0:10, Categoría: Redacciones filosóficas

El arte de escribir un artículo

Posted: 23 Mar 2009 01:20 PM PDT


El arte de escribir un artículo
El interior de un artículo

Por Alfredo Ascanio

Este es la historia de un buen artículo. Algunos expertos en comunicación social han dicho que debemos considerar con cuidado el titular, los sub-títulares, el breve comienzo o "lead", las fotos o imágenes y todo lo demás tan importante como el propio artículo, porque estos asuntos constituyen la puerta de entrada y muestra la ventana a la persona que se le desea llamar la atención y cautivar su interés a fin de venderles las ideas desarrolladas en un artículo determinado.

¿Por qué aprender a escribir?

¿Por qué aprender a escribir un artículo para una revista arbitrada? Esta pregunta pareciera tonta, pero antes de pensar así y considerarla una ligereza, reflexione sobre lo que les cuento enseguida. Esto no significa escribir con buena ortografía, ni tampoco significa simplemente saber ordenar las palabras, frases y oraciones en los párrafos; pero sí se puede decir que significa lo siguiete: ¿Se puede escribir de manera efectiva? ¿Se puede influir a otra persona a través de la escritura?

El promedio de las personas cree que la escritura que será publicada en una revista es un asunto misterioso. Muchas veces se dice que hay personas que nacen escritores y que algunas personas muestran más facilidad que otras para escribir bien, pero casi todas las personas con un conocimiento práctico de cómo hacer un buen artículo, pueden lograr escribir con éxito y siguiendo los "tips" más conocidos, especialmente de los periodistas.

¿Qué le interesa al lector?

Los Editores de periódicos o de revistas o los árbitros de artículos académicos cuando analizan un nuevo artículo que le es presentado pueden no aceptarlo o censurarlo, porque no significa nada para la gran masa de la población de lectores. No obstante, todos los expertos están de acuerdo en un punto, y es que el ser humano está, ante todo, interesado en sí mismo. Esto es muy natural. Esto es sólo un corolario de la ley de la auto-preservación. La gente le gusta tomar partido con un héroe en una obra de teatral, o bien sentarse en el borde de sus sillas, y esperar, con todas sus fuerzas, lo que puede obtener e incluso aprender de las nuevas ideas; sin embargo, simplemente, debemos expresarnos bien para llegar a cada persona o lector.

¿Qué es una buena la idea para un artículo?

La idea consiste en el resultado de que el lector logrará aceptar lo que se dice. La idea consiste en la característica que hace a una historia interesante o a los personas que aparecen en lo que se narra . Y la idea consiste en gran parte en la manera en que el artículo estará escrito, para decir algo nuevo o sorprendente, para lograr que el lector quede impactado. El resultado puede ser que la gente empiece a hablar del artículo, y más que hablar de lo escrito, que lo considere interesante y útil y lo recomiende a otros lectores.

La búsqueda de temas para un artículos

Los temas para escribir un artículo artículos en un periódico o en una revista se encuentran en casi todas los entornos y en muchas de las lecturas que hacemos. Pero, ¿cómo podemos descubrirlos? "Olfatear las noticias" y lo que puede ser interesante para otras personas, es el primer requisito de un buen reportero o de un buen escritor de artículos. Qué se encuentra en la base de una noticia y de una lectura que hemos hecho. El tema debe ser algo único y novedoso, o quizás algo de excepcional interés.

En dónde existen fuentes para inspirar un artículo

En su propia ciudad, en su comunidad universitaria, en el Estado y en mucha de la literatura que conocemos o que a menudo leemos: allí, sin duda, habrán temas para escribir, incluso de cierto grado de importancia, o algunos que son de alcance limitado, pero que pueden ser fuentes perfectamente adecuadas para una publicación interesante. ¿Cómo encontrarlos y rescatarlos? En primer lugar, hay que contar con un bloc de notas. En el mismo minuto en que se piense en una idea, hay que anotarla. No se debe permitir que se nos olvide.

En este punto es conveniente para usted, comenzar a adquirir cierta familiaridad con algunos periódicos, o con alguna literatura donde se publican artículos parecidos al que usted desea escribir. Por supuesto, usted no tendrá que leer el diario o las revistas en su totalidad. Por el contrario, lo que usted debe hacer es conocer el tipo de artículos que se escriben en esos lugares y que pueden ser similar al suyo, el tono en que están escritos, la atmósfera de la publicación. Observe qué tipo de material se publica y la forma en que está estructurado lo que se ha escrito.

En el curso de una semana, haciendo esto, es posible que se pueda enterar de lo que han escrito otras personas. Esto le permitirá planear sus artículos para esa publicación.o para otra parecida.

La recogida del material

Supongamos que usted tiene la idea para escribir un artículo. ¿Qué hacer entonces? En primer lugar es conveniente hacer algunas investigaciones preliminares para determinar cómo se estructura una buena "historia" o artículo . Pero aquí viene un punto importante. Al recoger su material usted se debe acordar cuál es el tipo de artículo que usted desea escribir. Debería ser un artículo que se ocupa de cosas únicas, nuevas, e inusual, o sea fuera de lo común. Luego, se debe hacer un montón de preguntas para poner de manifiesto todos los puntos por desarrollar y que queden bien claro. ¿Se trata de un "cómo-hacer" el artículo? A continuación encontrará algunos "tips" sobre este asunto.

Recuerde los cinco elementos que usted debe utilizar: quién, qué, por qué. cuándo, dónde y cómo. El punto a destacar aquí es cómo hacer de su artículo algo diferente a los demás. Por ejemplo, de qué manera se debe destacar una información útil en su artículo. Hay que poner cierto énfasis razonado. El tema debe ser efectivo. Debe ser un asunto inusual suficiente para llamar la atención del lector y estimular su interés.

Captura la atención del lector

La primera tarea de cualquier escritor desea es asegurar la atención de sus lectores. Su segunda tarea es despertar el interés de los lectores, y su tercera tarea es mantener ese interés a lo largo de todo el artículo. Y, muy importante, el escritor debe recordar que las mismas cosas que le llama la atención del lector cuando abre un periódico o lee un artículo, son también las cosas que captura la atención del editor o del analista de su artículo o de manuscrito.

Hay cuatro formas mediante las cuales el lector le garantiza su atención: (1) por el título del artículo, (2) por las fotografías o la imagen que lo acompaña; (3) por el nombre del autor; (4) por el inicio de el artículo, o el "lead", tal y como se le llama. Si la atención no está garantizada, todo está perdido.

El tema y los titulares

Los titulares de los artículos más populares y exitosos son cortos y, por consiguiente, fáciles de recordar. Y recordar el título de un artículo puede tener un buen impacto lo suficientemente activo para que el lector quiera leer el artículo completo. Los psicólogos afirman que no más de cinco unidades o vocablos, en un titular, se pueden recordar al mismo tiempo y se pueden comprender mejor, lo cual es una ventaja para lograr el acto de atención.

El comienzo del artículo debe ser lo suficientemente interesante para obligar al lector a seguir leyéndolo. Su interés debe ser alimentado en el momento en que se captura su resumen en el "lead" o resumen preliminar. Si el comienzo del artículo, no es interesante, entonces lo que puede pasar es que el lector se pase a algún otro artículo que tiene más promesa.

La prueba o "test" para conocer si el artículo ha podido impactar es el siguiente: ¿Encuentra usted que puede seguir leyendo un artículo, una vez que haya leído los primeros párrafos del mismo? Si lo hace, sin duda, el artículo tiene un buen comienzo.

El resumen ofrece al lector una idea de lo que trata el artículo. El resumen del comienzo (el "lead" en los periódicos) puede a menudo afectar la tónica de los artículos. Uno podría decir que la cantidad media de un resumen o un "lead" sería de más o menos el 5% de la longitud del artículo ( ¿de 1.200 palabras?)

http://www.intercontacto.com

Cómo realizar un informe de investigación

Por philosophico - 6 de Mayo, 2008, 0:28, Categoría: Redacciones filosóficas

http://decisionesoptimas.com/index.php?option=com_content&task=view&id=15&Itemid=2

 

Como realizar un informe de investigacion

 

Introducción

La enseñanza por procesos de investigación encuentra cada vez menos resistencia  y se pretende desde la transformación educativa que tome carta de ciudadanía en los programas curriculares y extracurriculares de instituciones escolares e institutos de formación superior. Como docente de Metodología del Trabajo Científico pude verificar que la redacción científica es el elemento de un proyecto de investigación que presenta mayores dificultades.  

Por ese motivo, el presente artículo, elaborado en congruencia con los reglamentos de Ferias de Ciencias nacionales e internacionales, tiene como objetivo reseñar los componentes de un informe o reporte de investigación. Se trata del informe final del proyecto de investigación debidamente anillado o encuadernado (no se aceptarán carpetas con hojas sueltas). Para feria de ciencias, el informe debe ser tipeado (por computadora) en hojas tamaño IRAM A 4 (21x29,7 cm) simple faz a doble espacio. Las páginas deben estar enumeradas.  

1. PORTADA: Se presenta en este caso un ejemplo pautado para ferias de ciencia. Utilizar una sola página,  si es posible. * Nombre de la Feria (centrado en parte superior de la hoja); * Título del Proyecto: revelador del contenido de la investigación; * Área temática: Cs. Sociales, Cs. Naturales, Cs. Exactas, Tecnología; * Alumno/s: nombre completo, DNI, dirección completa (calle, código postal, ciudad) y teléfono; * Nivel (_0 año EGB_;_º año Polimodal); * Profesor Asesor: nombre completo, DNI, dirección completa y teléfono; * Institución: dirección completa, teléfono o fax de la escuela, colegio o Club de Ciencias; * Fecha de la Feria (centrado en la parte inferior de la hoja).  

2. ÍNDICE: Enumeración breve y ordenada de las diferentes partes del informe.  

3. INTRODUCCIÓN: Presentación de la naturaleza y alcance del problema de investigación y del propósito que se persigue. * Planteo del Problema/ Fundamentación del Proyecto: Delimitación y definición del problema; Pregunta de investigación.

·                     Objetivos: Generales; Específicos.

·                     Hipótesis (Repuesta, propuesta o proposición tentativa).

 

4. MARCO TEÓRICO: Información pertinente, seleccionada, ordenada y jerarquizada de tal manera que el lector pueda ubicar la investigación de su contexto teórico. 

5. DISEÑO METODÓLOGICO/MATERIALES Y MÉTODOS: Descripción, en tiempo pasado, de los materiales utilizados y de las técnicas de investigación e instrumentos, de tal modo que otro investigador pueda repetir el experimento o la investigación.

·                     Tipo de investigación (Experimental, Observacional, encuestas, Estudio de casos, etc.)

·                     Área Geográfica (Trabajo de Campo); Laboratorio / institución (Trabajo Experimental)

·                     Materiales utilizados: * instrumental de laboratorio, material óptico, programa Informático, aparatos, sustancias químicas, etc. Recordar que el Profesor Asesor debe velar por la bioseguridad de sus alumnos,  controlando en todo momento la utilización de guantes, barbijo, protectores para los ojos, etc., en los casos pertinentes. * Material Biológico: Especie, cepa, sexo, edad, condición fisiológica de los organismos estudiados; condiciones de mantenimiento. Recordar que, de acuerdo a las normas bioéticas internacionales vigentes, no se permite en proyectos científicos juveniles la disección o la utilización de variables que causen estrés y sufrimiento en los animales vertebrados. Hámsteres, ratones, ratas, conejos, caballos o palomas utilizados en una investigación deben provenir de criadero de institución reconocida (Universidad, Centros de Investigación, Laboratorios reconocidos, con documentación que verifique tal origen). Cualquier vertebrado utilizado en una investigación de Laboratorio debe contar con el control veterinario y la certificación pertinente (Incluyendo nombre, dirección y teléfono del profesional) y condiciones de alojamiento, alimentación, provisión de agua y sanidad adecuadas para cada especie.

·                     Universo y muestra

·                     Instrumento de medición  (termómetro, barómetro, medidor de Ph, escalas, cuestionarios para entrevistas o encuestas, etc.). Recordar que, de acuerdo a las normas internacionales vigentes en relación con investigación social, que involucre sujetos humanos, se exige la autorización por escrito de cada una de las personas encuestadas y/o fotografiadas y la autorización de padre/tutor si el sujeto encuestado es menor de edad. Las preguntas seleccionadas para entrevistas / encuestas no pueden crear incomodidad o herir sentimientos y emociones del encuestado. Se solicita  por lo tanto a los Profesores Asesores revisar con esmero y atención los modelos presentados por sus alumnos.

·                     Técnicas / procedimientos de recolección de datos.

·                     Plan de análisis estadístico.

 

6. RESULTADOS: Es la presentación clara y sintética de los datos recolectados y de tratamiento (estadístico, informático, etc.) ¡En los resultados se expresa el nuevo conocimiento que se aporta al mundo!

·                     Breve descripción de los aportes y hallazgos de la investigación.

·                     Detalles de los resultados mediante: tablas, gráficas dibujos, figuras, etc. (con títulos claros y breves) acompañados en cada caso por una descripción analítica.

·                     Especificar si se aceptan o rechazan las hipótesis.

 

7. DISCUSIÓN: Presentación del significado, alcance y limitaciones de los resultados, de las cuestiones descubiertas y de aquellas sin resolver. La discusión permite al lector seguir el tren de pensamiento del autor/esSe confrontan de los resultados obtenidos con resultados esperados, resultados publicados por otros autores, valores teóricos y creencias de sentido común.  

8. CONCLUSIÓN: Sumario de resultados, presentando los aportes originales teóricos y prácticos de la investigación, en un cierto número de proposiciones sencillas, concretas y específicas, relacionadas con el problema planteado, los objetivos delimitados y la hipótesis formulada (jamás incluir en las conclusiones aspectos no estudiados o discutidos). De estas proposiciones pueden derivarse recomendaciones (sugerencias) y proyecciones socio-comunitarias. 
¡Las conclusiones cierran un ciclo de investigación y abren nuevas perspectivas... para la eterna aventura del conocimiento!  

9. AGRADECIMIENTOS: Crédito a individuos, instituciones, empresas e industrias que colaboraron con sugerencias, aporte bibliográfico, enseñanza de técnicas, subsidios, etc. 

10.REFERENCIAS: Listado de la bibliografía consultada en orden alfabético de autores. Se recomienda citar sólo a los autores mencionados en el texto. Incluir en otro ítem las fuentes informáticas.

·                     Modelo de Cita de Libro: Maturana, H y F. Varela 1999. El árbol del Conocimiento. Madrid: Debate. 219 PP.

·                     Modelo de Cita de Artículo: Chan, A. W.S. et al. 2000. Clonal Propagation of Primate Offspring By Embryo Splitting. “Science” 287 (5451): 317-318 (et al. Significa “y otros” cuando hay más de dos autores)

 

11. RESUMEN

Al finalizar una investigación se debe escribir un Resumen de no más de 250 palabras; incluyendo: * Propósito de la investigación, hipótesis propuestas; * Procedimientos utilizados; * Resultados; *Conclusiones y *Proyecciones de la investigación. 
Un informe de investigación es un valioso medio de contacto con la comunidad al expresar de manera sintética un proceso cuyos objetivos son comprender mejor nuestro mundo y mejorar algún aspecto de la compleja realidad natural, social o ambiental.

Cómo realizar un informe

Por philosophico - 6 de Mayo, 2008, 0:25, Categoría: Revistas de Investigación Filosófica

http://decisionesoptimas.com/index.php?option=com_content&task=view&id=14&Itemid=2

 

Como realizar un informe

 

1. El concepto.
Cuando se ha realizado un trabajo cuyos resultados o producto es esperado por personas distintas a quien lo realiza o por encargo de otra y otras personas, es necesario preparar un informe o reporte del trabajo realizado. En ambos, lo esencial es dar cuenta de algo que sucedió, con una explicación que permita comprender lo sucedido, aunque existen diferencias específicas entre informe y reporte, generalmente se les considera como lo mismo.

2. Qué contiene.
El Informe o reporte de un trabajo es un documento de calidad académica en el que se da cuenta de
1) lo que se realizo
2) criterios que se hizo (necesidad a satisfacer, problema a resolver, objetivo u objetivos a lograr)
3) cómo se realizo y
4) qué resultados se obtuvieron.
Cómo se pueden dar cuenta en el informe o reporte se emplea información ya creada cuando se elaboró el proyecto o el plan de trabajo a realizar o , también, al recuperar la forma como se realizó el trabajo, así como al concluir y revisar los resultado obtenidos.

3. Cómo hacer el informe de un proyecto de manejo de información.

3.1 Primero se define el contenido.
En un proyecto de manejo de información, la primera parte del reporte o informe se integra con cuatro apartados, que se desarrollan con el propósito de ubicar a quien lee el reporte en
a) el tipo de trabajo que se realizo,
b) en las razones y motivos para hacerlo
c) en la forma en que se realizó, pero adquiere mayor importancia la cuarta parte, donde
d) se presentan los resultados, porque aquí, en esta parte, es donde se da cuenta de cuáles son, qué tan significativos, valiosos y útiles son.
En esta primera parte, se presenta la información de manera objetiva, es decir sin comentarios ni valoraciones. Se presenta la síntesis de la información obtenida (el resumen realizado con las ideas principales).
En otra parte posterior se hace un análisis crítico de la información para discriminarla. Este análisis se realiza para establecer:
* Qué resultados importantes hubo,
* Qué hallazgos o descubrimientos permite establecer la información encontrada,
* Qué tan objetiva, honesta, recta y válida resulta la información o qué tan subjetiva, manipulada, desviada o distorsionada, no- significativa y poco pertinente,
* Qué tan actual y vigente o qué tan poco actualizada
En la tercer parte se presentan los comentarios o juicios críticos de la información obtenida en relación con lo que se pretendía lograr con ella (satisfacción de una necesidad, solución de un problema, logro del objetivo).
* Qué tan completa o incompleta, suficiente o insuficiente, objetiva o manipulada, resultó la información para lograr el objetivo.
* Qué tan últil para resolver el problema o para satisfacer la necesidad.
* Por qué es útil o por qué no lo es.
En una cuarta parte se trabajan las conclusiones, que son afirmciones categóricas y breves derivadas de los hallazgos o resultados esperados y no esperados, establecidos en el análisis y en los comentarios críticos.

3.2 Al elaborarlo se define su formato y estructura.
Lo anterior corresponde al contenido del informe o reporte y a la forma de tratar dichos contenidos.
pero un reporte o informe, también, tiene un formato, una lógica estructural o de organización del conetido.

4. La Estructura

La estuctura de un reporte o informe se realiza a través de bloques de información.
Los bloques, generalmente están definidos por los contenidos de los que se debe dar cuenta en el reporte, precedidos todos ellos por un primer bloque que corresponde a la introducción. El informe se integra mediante una secuencia de bloques de información con una lógica que atiende al desarrollo temporal de las acciones desde el momento de su concepción y planeación hasta su conclusión, con la apreciación crítica de los resultados.
Los bloques de información o de contenido serán:
1. Introducción.
2. Planteamiento y realización de la acción
3. Resultados y su valoración
Sobre fuentes
Sobre contenidos
Reporte
4. Comentarios, señalamientos, análisis e interpretación y conclusiones.
5. Anexos (Contenidos referidos en el informe que por su amplitud y especificidad no se incluyen en él)
Bibliografía y fuentes.


La estructura lógica del desarrollo de un informe:

Introducción o presentación
De qué trataba el proyecto.
A qué necesidad o problemática de información respondía o
por qué era necesario.
Qué se pretendían lograr con él.

Planteamiento y realización de la acción
Qué planearon hacer.
Con qué recursos y medios.
Qué fuentes buscaron, con qué estrategias.
Cuáles encontraron y cómo las validaron.

Resultados y su valoración
Sintesis o resumen
Análisis crítico
Comentarios y juicios críticos

Conclusiones construidas con los hallazgos.
Lo relevante, lo débil, las ausencias.
Razones o causas, implicaciones y consecuencias,
Las tendencias, alternativas y escenarios futuros.

Anexos
(Contenidos referidos en el informe que por su amplitud y especificidad no se incluyen en él)

Bibliografia y fuentes.

¿Cómo hacer un Ensayo?

Por philosophico - 11 de Marzo, 2007, 12:58, Categoría: Redacciones filosóficas

http://www.unt.edu.ar/olimpiadasdefilosofia/ensayo.htm

OLIMPÍADA DE FILOSOFÍA DE LA REPÚBLICA ARGENTINA

 

¿Cómo hacer un Ensayo?

 

•  Actividades para la selección del tema

Las siguientes actividades buscan ser elementos de guía para el docente y el alumno, en ningún caso son las únicas ni menos aún exclusivamente en el orden aquí designado. Cada docente sabrá cómo lograr que su alumno descubra qué es lo que lo motiva a escribir un ensayo, y sobre qué tema quiere hacerlo.

•  Interés: partir del interés de los alumnos asegura que para ellos sea un trabajo placentero y beneficioso. Para esto se puede leer los resúmenes de cada unidad y subunidad, los que nos brindan una panorámica general de las posibles temáticas.

•  Problemas: las problemáticas serían aquellas situaciones que despiertan una actitud de inquietud y conflicto en el adolescente, la que a su vez, suscita el planteo de preguntas que funcionan como orientadoras para el ensayo. Es importante que la problemática elegida sea lo más acotada posible, ya que ello dará lugar a la temática.

•  Planteo de preguntas: las mismas surgen de la problemática. No siempre tienen que ser resueltas en el ensayo, sino que pueden quedar abiertas a una reflexión posterior.

•  Conceptos opuestos: la problemática puede dar lugar a conceptos o visiones opuestas; es importante explicitar tales conflictos, sin temerles, ya que son partes del problema.

•  Problemáticas de la realidad: para que el alumno encuentre sentido a lo que está por investigar, el tutor debe guiarlo para que encuentre relaciones entre su temática y la realidad.

•  Lectura de fragmentos: los mismos deben servir como disparadores del abordaje. Cabe aclarar que no es necesario trabajar con una unidad completa, sino que puede trabajarse desde una subunidad, inclusive con textos que no figuren en el manual. Esto último queda a criterio del docente y su alumno.

La elección del tema debe ser limitado, puesto que ello hace de un ensayo más interesante y profundo en su planteo. Si bien el ensayo quiere ser la forma de que nuestros alumnos muestren su creatividad y reflexión personal, no se debe perder de vista la apoyatura bibliográfica.

 

2º MOMENTO: INVESTIGACIÓN BIBLIOGRÁFICA

Enganchando con el 1º momento (Selección del tema):

•  Necesidad de fundamentos teóricos para abordar la temática.

•  Importancia del trabajo con bibliografía en filosofía para dar sustento a nuestros argumentos.

•  Hacer referencia a la difícil relación de los chicos con los libros por la falta de hábito y la tendencia a buscar la repetición conceptual o respuestas “ya armadas”.

•  Nuestra propuesta es entonces: compartir algunas técnicas de abordaje que usamos en nuestras propias investigaciones y/o en clase.

Para iniciar la exposición de técnicas, Pablo cuenta la metáfora de la construcción de una fortaleza con ladrillos de juguete.

Técnicas:

•  Selección de citas y palabras claves.

•  Explicación de esas citas o conceptos con otras palabras.

•  Construcción de metáforas o imágenes que ilustren esa explicación.

•  Búsqueda de conexiones o relaciones entre esas palabras claves y/o citas. Esto puede darse dentro de un mismo texto o comparando diversos textos, donde pueden surgir relaciones de oposición o de complementación.

Para enganchar con el 3º momento (Elaboración del ensayo), señalar la importancia de las citas, desde lo conceptual (que sean claras y no excesivas) y desde lo formal (mantener el criterio de cita a lo largo de todo el ensayo). Eventualmente mostrar un modo de cita: Autor, Título del libro, Editorial, Lugar, Año, Página.

 

INVESTIGACIÓN BIBLIOGRÁFICA II

Para comprender el valor del contacto con las fuentes bibliográficas en búsqueda de fundamentos teóricos para la construcción del ensayo nos puede ser muy útil trabajar las siguientes metáforas:

I- “Imaginemos un niño que entra a su habitación y encuentra como regalo del día del niño distintas fortalezas armadas con bloques de juguetes, todas con formas y tamaños diferentes. En un primer momento le fascina ver todas esas construcciones, pero luego comienza a desarmarlas, su habitación queda llena de bloques sueltos. Cuando la destrucción termina, la nueva empresa comienza, el niño quiere crear sus propias obras, experimentar y probar formas hasta construir su nueva obra.”

II- “Imaginas a un niño de diez meses aprendiendo a caminar, a sus padres acompañándolo de la mano, sus hermanos motivándolo, muchos lugares de su casa convirtiéndose en sostén para los difíciles primeros pasos, caídas y riesgos permanentes, y en el momento menos esperado y casi sin darte cuenta ese niño aparece caminando”

Si tomamos la tarea de investigación como un juego de destrucción y construcción de perspectivas podremos comprender como imaginamos el contacto de nuestros alumnos con las fuentes:

I- Si tomamos los textos como fortalezas a desarmar, derribar las fortalezas tendrá el sentido de llegar a los bloques, a las ideas o argumentos que las sostienen y les dan forma. Pero la tarea no es solamente destruir sino construir nuestras propias fortalezas, valernos de ideas, afirmaciones, argumentos para construir nuestros propios textos. Lograr nuevos entramados lógicos, nuevos textos que den cuentan de todo lo que descubrimos en nuestra tarea de desarmar y armar.

II- Si imaginamos el proceso de aprender a escribir como el de aprender a caminar estamos viendo a nuestros alumnos, tal vez primero escribiendo prendidos de los fragmentos de sus fuentes, articulando citas y buscando coherencia textual, armando y desarmando ideas en el ruedo del debate, buscando palabras para desglosar afirmaciones que quieren explicar, y en pequeños intersticios de sus textos aparecen caminando por sí mismos la aventura del pensar.

Pensar la enseñanza desde esta perspectiva supone comprender el encuentro de nuestros alumnos con los textos como la búsqueda del establecimiento de una red viva de intercambio, creación y transformación de significados. Los procesos de lectura como procesos de búsqueda pero también de creación y transformación de significados. Lo que importa es que el estudiante active sus esquemas de pensamiento, que utilice sus códigos de interpretación del mundo y de comunicación con los demás, por incorrectos e insuficientes que sean. Solo cuando el alumno moviliza sus propios instrumentos de intercambio puede descubrir sus insuficiencias, contrastarlos con elaboraciones ajenas y preparar el camino de su transformación.

La tarea educativa supone un “alguien” que se pregunta si las elaboraciones ajenas con las que se encuentran sus alumnos generan algún tipo de huella y no tan solo reproducción.

La tarea de destruir los textos supone manejar diversas estrategias de apropiación que faciliten al alumno el ingreso a los textos. Algunas sugerencias:

•  Selección de citas significativas y palabras claves.

•  Explicación de esas citas o conceptos con otras palabras.

•  Explicar “por qué se elige una cita”, “por qué le parece vigente” (si se eligió de un autor clásico); “Con qué hechos actuales conecta las ideas de ese autor”.

•  Construcción de metáforas o imágenes que ilustren las ideas de los textos.

•  Construcción de esquemas con palabras claves.

•  Construcción de cuadro de semejanzas y diferencias (para contrastar autores)

•  Ofrecer palabras claves y que los alumnos busquen frases sobre ellas en los textos sugeridos.

•  Ofrecer una pregunta, pedir que encuentren respuestas opuestas en textos sugeridos y que expliquen en qué consiste la oposición.

•  Búsqueda de conexiones o relaciones entre las palabras claves y/o citas. Esto puede darse dentro de un mismo texto o comparando diversos textos, donde pueden surgir relaciones de oposición o complementación.

 

ELABORACIÓN DEL ENSAYO. ESQUEMA

  • ¿Qué es un Ensayo filosófico?: la defensa de una tesis a partir de argumentos. No se trata del mero informe de opiniones sin fundamentación, se requiere de un proceso argumentativo, tenemos que dar razones de nuestras afirmaciones.
    Un ensayo no puede ser tampoco una recopilación de las ideas de otros pensadores, debe haber una mirada crítica, alguna posición personal. Esto no quiere decir de ningún modo que tengamos que elaborar una idea brillante o sumamente original pero sí tratar de tener alguna perspectiva sobre lo que estamos planteando.
  • Esquema: antes de escribir el ensayo es conveniente clarificar lo que vamos a decir, organizar nuestras ideas. Estamos hablando de una estructura, de un esquema previo a toda escritura. Este esquema consta básicamente de tres momentos:

  • Introducción: donde se expone el problema a trabajar y la hipótesis sobre el mismo. Es la presentación de la tesis y del problema.

  • Desarrollo: es el cuerpo argumentativo, la parte central del ensayo, donde se puede recurrir a diversos caminos (técnicas argumentativas) que sirvan para sostener la tesis.

  • Conclusión: se reafirma la hipótesis inicial, se hace un repaso del recorrido realizado.

 

REDACCION DEL ENSAYO

1- Extensión máxima: 1600 palabras (aproximadamente entre 2 y 4 pag, incluída la bibliografía al final)

2- Lenguaje claro y preciso: es decir una prosa directa, sencilla, con oraciones y párrafos cortos, en el que el uso de los conceptos filosóficos sea el adecuado. (Es importante recordar a los alumnos que deben respetar el uso técnico que los filósofos dan a muchas palabras que parecen comunes)

3-Coherencia textual: la cual se logra a través de una argumentación concisa y profunda , dado que:

“No se trata de divagar sobre todo lo que sabes sobre un tema dado, intentando demostrar cuánto sabes y lo listo que eres. Los problemas y las preguntas son específicas, y deberías asegurarte de que tratas ese problema particular. Formula el problema o la cuestión principal a la que deseas enfrentarte al comienzo de tu trabajo, y manténla en mente todo el tiempo. No debe haber nada en tu ensayo que no trate directamente ese problema. Desecha todo lo demás. Siempre es mejor concentrarse en uno o dos puntos y desarrollarlos en profundidad que intentar engullir demasiado. Uno o dos senderos bien dibujados son mejores que una jungla impenetrable

Pero “explícate en profundidad” también significa que seas tan claro y explícito como sea posible cuando escribes. Haz como si tu lector no hubiese leído el material que estás discutiendo, y no ha dedicado mucho tiempo al problema de antemano. No dejes ninguna afirmación sin fundamentar detenidamente”

4- Cohesión textual: esta se refiere a la relación entre los elementos textuales y se logra gracias a conectores, los cuales se usan en función del tipo de vinculación que se quiere lograr entre los diferentes argumentos del texto.Pueden ser:

Aditivos: establecen una relación de coordinación, se usan para acumular ideas. (Además, continuación, en otro orden de cosas, al mismo tiempo, de la misma manera.)

Disyuntivos: plantean una opción entre dos o más ideas. (O, u)

Adversativos: expresan oposición o contraste. (Pero, no obstante, sin embargo, pese a lo expuesto, en cambio.)

Causales: Indican relación de causalidad. (Por esta causa, porque, pues, por lo q antecede, debido a)

Otros: Consecutivos -Condicionales- Temporales.

5- Técnicas argumentativas: puede apelarse a estas para lograr una argumentación más efectiva. Entre las más relevantes encontramos:

Hacer concesiones A veces, más efectivo que rechazar de plano un argumento contrario, es reconocer en él algún razón y luego rechazarlo. “Si bien no la falta razón a...., sin embargo....” “Aun admitiendo que...no es menos cierto que...” ( técnica usada por Mill)

Desmentir o refutar Se comienza refutando la validez de los argumentos contrarios “Contrario a lo que sostiene....” “No puede darse crédito a...”

Dar Ejemplos Se emplean para ilustrar lo que se pretende demostrar y defender; sirven, por tanto, como factor indispensable para lograr la persuasión.

Realizar Citas La argumentación se apoya normalmente en testimonios fidedignos y citas que manifiestan la opinión sobre el tema de personas famosas, de expertos conocidos. Su objetivo es reforzar la idea sostenida, o bien adelantarse a posibles argumentos contrarios.

Otras: realizar paráfrasis, reformulaciones, metáforas argumentativas.

Sobre el ensayo

Por philosophico - 19 de Febrero, 2007, 16:12, Categoría: Redacciones filosóficas

Hay estados de ánimo tristes y morbosos en los que siento la tentación de creer que el Mal ha vuelto a entrar en el mundo en la forma de ensayos. El ensayo es como la serpiente, suave, graciosa y de movimiento fácil, y también ondulante y errabundo. Además, supongo que la palabra misma ensayo significaba originalmente «probar, tentar». La serpiente es tentativa en todos los sentidos de la palabra. El tentador está siempre tentando su camino y averiguando cuánto pueden resistir los demás. Este engañoso aire de irresponsabilidad que tiene el ensayo es muy desarmante, aunque parezca desarmado. Pero la serpiente puede golpear sin garras como puede correr sin patas. Es el símbolo de todas las artes elusivas, evasivas, impresionistas y que se ocultan cambiando de matices. Supongo que el ensayo, por lo menos en lo que concierne a Inglaterra, fue casi inventado por Francis Bacon. Puedo creerlo, pues siempre he pensado que fue el villano de la historia inglesa.

Quizá sea conveniente que explique que no considero hombres malvados a todos los ensayistas. Yo también he sido ensayista, o he tratado de ser ensayista, o he pretendido ser ensayista. No aborrezco lo más mínimo los ensayos. Su lectura me causa quizá el mayor de los placeres literarios, después de esas necesidades intelectuales realmente serias que son las novelas y cuentos policiales escritos por locos. En el mundo no hay lectura mejor que la de algunos ensayos contemporáneos, como los del señor E. V. Lucas o del señor Robert Lynd. Si pudiera imitar el tono tímido y tentativo del ensayista auténtico, me limitaría a decir que hay algo en lo que digo, existe realmente en la literatura moderna un elemento que es al mismo tiempo indefinido y peligroso.

Lo que quiero decir es esto: la diferencia entre ciertas formas viejas y ciertas formas relativamente reciente de la literatura consiste en que las viejas estaban limitadas por un propósito lógico. El drama y el soneto pertenecen a las formas viejas, y el ensayo y la novela a las nuevas. Si un soneto abandona la forma de soneto deja de ser soneto. Puede convertirse en un ejemplo estrafalario e inspirador de verso libre, pero no hay que decir que es un soneto porque no se pueda decir que es otra cosa. Pero en el caso de la novela moderna, hay que llamarla con frecuencia novela cuando en realidad apenas ni siquiera es una narración. No hay nada que lo pruebe ni defina, como no sea que no está espaciada como un poema épico, y con frecuencia tiene todavía menos de relato. Lo mismo se aplica a la comodidad y la libertad aparentemente atractivas del ensayo. Por su naturaleza misma no explica con exactitud lo que se propone hacer y así elude un juicio decisivo sobre si lo ha hecho realmente. Pero en el caso del ensayo existe un peligro práctico, precisamente porque trata con tanta frecuencia de cuestiones teóricas. Trata constantemente de cuestiones teóricas sin la responsabilidad de ser teórico o de proponer una teoría.

Por ejemplo, se han dicho muchas cosas sensatas e insensatas en pro y en contra del llamado medievalismo. Se han dicho también muchas cosas sensatas e insensatas en pro y en contra del llamado modernismo. Yo he tratado a veces de decir algunas cosas sensatas, con el resultado de que me han atendiendo en general todas las insensatas, si un hombre desease una prueba real y racional que distinga verdaderamente el estado de ánimo medieval del moderno, se podría enunciar así: el hombre medieval pensaba en función de la tesis, en tanto que el hombre moderno piensa en función del ensayo. Quizá sería injusto decir que el hombre moderno sólo trata de pensar, o, en otras palabras, sólo hace un esfuerzo desesperado para pensar. Pero sería cierto decir que el hombre moderno, con frecuencia, sólo ensaya, o intenta, llegar a una conclusión. En cambio, el hombre medieval creía que no merecía la pena de pensar si no podía llegar a una conclusión. Por eso es por lo que tomaba una cosa concreta llamada tesis y se proponía probarla. Por eso es por lo que Martín Lutero, hombre muy medieval en muchos aspectos, clavó en una puerta la tesis que se proponía demostrar. Muchas personas suponen que al hacer eso hacía algo revolucionario e inclusive modernista. En realidad hacía exactamente lo que habían hecho todos los demás estudiantes y doctores medievales desde el crepúsculo de la Edad Media. Si el modernista realmente moderno tratara de hacerlo, descubriría probablemente que nunca ha ordenado sus pensamientos en la forma de tesis. Pues bien, es un error suponer, en lo que a mí se refiere, que se trate de restaurar el aparato rígido del sistema medieval. Pero creo que el ensayo se ha alejado demasiado de la tesis.

Hay una especie de cualidad irracional e indefendible en muchas de las frases más brillantes de los ensayos más bellos. No hay ensayista que me satisfaga más que Stevenson; no hay probablemente un hombre viviente que admire a Stevenson más que yo. Pero si tomamos alguna frase favorita y citada con frecuencia, como «Viajar con esperanza es mejor que llegar», veremos que proporciona una escapatoria para sofisterías y sinrazones de todas clases. Si se la pudiera formular como una tesis, no se la podría defender como un pensamiento. Un hombre no viajaría con esperanza si creyera que la meta será desilusionante en comparación con los viajes. Se puede sostener que eso hace al viaje tanto más agradable, pero en ese caso no se puede decir que inspira esperanzas, pues se supone que el viajero pone su esperanza en el término del viaje y no sólo en su continuación.

Ahora bien, no quiero decir, por supuesto, que paradojas gratas de esta clase no tengan un lugar en la literatura, y a causa de ellas el ensayo tiene un lugar en la literatura. Hay un lugar para el ensayista meramente ocioso y errabundo, como hay un lugar para el viajero meramente ocioso y errabundo. Los pensadores errabundos se han convertido en predicadores errabundos y en nuestros únicos sustitutos de los frailes errabundos. Y ya sea materialista o moralista, escéptico o trascendental nuestro sistema es necesario que sea un sistema. Después de caminar durante cierto tiempo, la mente necesita llegar adonde se propone o regresar. Una cosa es viajar con esperanza y decir medio en broma que eso es mejor que llegar, y otra cosa es viajar sin esperanza porque se sabe que nunca se llegará.

Me llamó la atención la misma tendencia a leer algunos de los mejores ensayos que se han escrito y que agradaban especialmente a Stevenson: los ensayos de Hazlitt. «No se puede vivir como un caballero con las ideas de Hazlitt», observó justamente el señor Augustine Birrell, pero inclusive en esas ideas vemos el comienzo de esa índole inconsecuente e irresponsable. Por ejemplo, Hazlitt era radical y se mofaba constantemente de los tories porque no confiaban en los hombres ni en las multitudes. Creo que fue él quien sermoneó a Walter Scott por una cuestión de tan poca importancia como haber hecho que en Ivanhoe el Populacho medieval se burlara sin generosidad de la retirada de los Templarios. De todos modos, no deduciría de cierto número de pasajes que Hazlitt se presentaba a sí mismo como un amigo del pueblo.

Pero se presentaba a sí mismo más furiosamente como un enemigo del pueblo. Cuando comenzó a escribir acerca del público describió exactamente el mismo monstruo de muchas cabezas ignorante, cobarde y cruel al que los peores tories llamaban populacho.

Ahora bien, si Hazlitt se hubiese visto obligado a exponer sus ideas sobre la democracia en forma de tesis como los escolásticos medievales, habría tenido que pensar con mucha más claridad y que tomar una decisión de una manera mucho más terminante. Cederé la última palabra al ensayista, y confieso que no estoy seguro de si en ese caso habría escrito tan buenos ensayos.

Problema

Por philosophico - 27 de Diciembre, 2006, 12:06, Categoría: Planteamiento del problema

“El misterio es lo más hermoso que nos es dado sentir. Es la sensación fundamental, la cuna del arte y de la ciencia verdaderos. Quien no la conoce, quien no puede admirarse ni maravillarse, está muerto. Sus ojos se han extinguido. Esta experiencia de lo misterioso, aunque mezclada de temor, ha generado también la religión” (Einstein, Mi visión del mundo, Tusquets, Barcelona 1981, p. 13).

Mis procesos para formar opiniones filosóficas

Por philosophico - 29 de Noviembre, 2006, 11:47, Categoría: Artículos sobre investigación filosófica

http://www.unav.es/gep/OpinionesFilosoficas.html

MIS PROCESOS PARA FORMAR OPINIONES FILOSÓFICAS (MS 311)

Charles S. Peirce (1903)

Traducción castellana de Sara F. Barrena (2004)

En 1903 Charles S. Peirce dictó sus conocidas Harvard Lectures on Pragmatism. Entre sus manuscritos se encuentran varias versiones de los borradores de aquellas conferencias. En uno de los borradores de la quinta conferencia se encuentran estas interesantes reflexiones suyas acerca de su método de trabajo. El título que hemos asignado a este fragmento procede de una expresión del propio Peirce.

Posiblemente, algunos de ustedes pueden señalar alguna discordancia entre lo que digo ahora acerca de esta materia [el objeto de las ciencias normativas] y algunas expresiones anteriores. Mas vale que explique que mis opiniones acerca de ética y estética no son tan maduras como mis opiniones sobre lógica. Mis procesos para formar opiniones filosóficas son excesivamente lentos. Creo que tengo una reputación de poseer un intelecto vivo que no es merecida. Se vería claramente hasta qué punto es así si les describiera mi método de discutir conmigo mismo una opinión filosófica. Quizás podría ser útil que esbozara brevemente ese método. En primer lugar, intento evitar, hasta donde es posible, acometer cuestiones que parece posible que dependan de cuestiones que no haya considerado ya completamente al menos una vez. Después pongo mi cuestión por escrito de forma tan exacta como puedo, tarea que a veces es en sí misma difícil y dudosa. Una vez hecho eso anoto en los términos más breves, pero más completos y exactos, cada argumento que he leído, escuchado o incluso imaginado que puede sostenerse, primero a favor de un lado de la cuestión y luego en favor del otro. Algunos de estos argumentos admiten refutaciones breves y decisivas que también anoto. Después reflexiono acerca de la materia y, sin entrar en sus ventajas, expongo lo que me parece que es la naturaleza general de las consideraciones de las que debería depender la decisión, con las razones. Añado la indicación, o a veces un exposición completa, de otros modos de considerar la cuestión que sé que han sido empleados o que podrían ser empleados de forma natural, y muestro tan claramente como puedo qué peso debería atribuirse a cada uno y por qué. Frecuentemente me parece que no hay sino un modo en que la cuestión puede discutirse decisivamente, y procedo a poner por escrito los puntos de esa discusión, junto con todas las dudas que puedan surgir. Si encuentro que la cuestión depende de alguna otra que no he considerado completamente, aparto todo el asunto hasta que la otra cuestión haya sido considerada. Frecuentemente la cuestión original tomara una forma nueva y más amplia, de modo que corrijo lo que he escrito o comienzo otra vez. O puede ser que mientras una cuestión mas amplia es sugerida y anotada, la discusión se complete en sus líneas originales. A veces encuentro indicaciones de que hay alguna otra forma de considerar la cuestión sin que yo sea capaz de formular esa otra manera. En ese caso tendré una masa de notas provisionales que pueden resultar útiles cuando llegue a comprender mejor la cuestión. Finalmente corrijo una y otra vez, revisando cada parte del argumento tan críticamente como puedo. Sucede entonces muy a menudo que, además de este modo preferido de tratamiento, algunos otros merecen atención, especialmente si resulta que tienden a modificar la conclusión. Escribo cualquier cosa que parezca que merece la pena señalar respecto a cada uno de esos modos. Vuelvo entonces a mis dos listas de argumentos escritas primero, que para este momento probablemente habrán aumentado, y señalo brevemente respecto a cada una lo que parece determinar que se acepte o se rechace. Llegado a este punto, dejo a un lado mis notas y paso a otra cosa. Pero con el tiempo volveré a la cuestión original, probablemente en una forma algo diferente, y desde un punto de vista diferente. Y estoy siempre dispuesto a ser escéptico acerca del valor de mi discusión anterior. De hecho, lo que me lleva de vuelta a la cuestión es con frecuencia alguna nueva luz bajo la que veo, o sospecho, que hay alguna consideración cuya importancia no he apreciado, y me encuentro dispuesto, y cultivo la disposición, a considerar mi anterior discusión como inflexible y poco inteligente. Entonces rehago toda la cuestión otra vez sin consultar mis notas anteriores, de las que no guardo ningún recuerdo preciso. Una vez completado este segundo examen, saco mis notas anteriores y las compongo críticamente. Incluso donde coincidan habrá a veces una ligera diferencia que bajo una consideración cuidadosa sugerirá alguna duda. Ahora bien, son precisamente las dudas lo que en esta etapa estoy tratando de desarrollar. Combinando las dos discusiones hago justicia lo mejor que puedo al problema y de nuevo lo aparto. Después de un tiempo, usualmente un tiempo largo, la materia vuelve a aparecer por tercera vez, y entonces encuentro invariablemente que, como si dijéramos, mis ideas se han convertido en una masa más compacta, conectada y generalizada. Vuelvo sobre mis notas una vez más, elaboro hasta el final todas las dudas que soy capaz de resolver, y alcanzo una comprensión completa de mis propias opiniones. Prefiero no tener que cargar con aquello que para ahora no esté ya indeleblemente impreso en mi mente, pues ha de comenzar un largo camino de cultivo de las concepciones que hasta ahora he obtenido. Este proceso lo sigo realizando, en su mayor parte, con la pluma en la mano. Redacto mi exposición de nuevo, omitiendo lo que parece de un valor demasiado pequeño para conservarlo. Lo critico en cada aspecto filosófico que me parece justo. Intento ampliarlo y especialmente hacer que se una de forma homogénea a otros resultados. De esa manera, exposiciones que pueden imprimirse y que a los lectores que las toman por inspiraciones momentáneas pueden parecerles del todo brillantes, para mí, que recuerdo cuántas docenas de veces las he sufrido, son bien conocidos como los monumentos a mi estupidez que realmente son.


Fin de "Mis procesos para formar opiniones filosóficas", C. S. Peirce (1903). Traducción castellana de Sara F. Barrena (2004). Fuente textual en MS, 311.